jaja. Yo hacía eso con las tapas de gaseosas cuando era niño. Había juntado tantas que las tuve que guardar en una bolsa de yute y pesaba no sé cuántos kilos. Un día fui a ver y ya no estaba ni bolsa ni tapas, mi madre las había botado a la basura. Era mi tesoro personal, ahora las hubiese vendido por Internet a los coleccionistas, sobre todo las que ya no existen y son consideradas raras.