Por aqui en la barda pasan gatos, zarigüeyas y ardillas. La vecina de al lado puso una trampa de pegamento grande para que no pasaran por ahí y yo se la tiré a la basura. Me pareció una crueldad.
Y aqui cerca miré un coyote, que confundí con un perro.
Hace tiempo me topé en un puente a una zarigüeya enorme que parecia una super rata. Saqué mi gas lacrimógeno pero me pareció cruel usarlo ya que no me estaba atacando. Tuve que regresarme.