Cuando vivía en Michoacan necesitaba un trabajo urgentemente y había una tienda, era como un mini mini super al que insistía en que me contrataran, iba seguido a preguntar e insistir, había buena paga y daban propina. Cuando al fin me marcaron para darme en trabajo (al numero de la casa) ese dia ya había dedicido regresarme a la ciudad de México y les dije que gracias pero ya no.
Lo dejé antes de empezar.