Muy buena pregunta que voy a responder en base a lo que veo en la sociedad actual y va a ser larga la respuesta, muchas mujeres eligen priorizar carreras y la independencia sobre el matrimonio debido a mayor autonomía económica, rechazo a relaciones tóxicas y satisfacción emocional con mascotas como gatos, que ofrecen compañía sin demandas complejas a quien estoy totalmente de acuerdo y me da igual si es hombre o mujer, nadie quiere en su vida una relación basada en la mentira, la toxicidad, la falta de empatía hacia su pareja. Para eso es preferible estar solo pero el ser humano necesita conexiones humanas, esto no lo puedes evitar.
Acá voy a hacer una crítica al femismo radicalizado como a la masculidad falsa que se disfraza de nuevas masculinidades y como se ha distorcionado esto, llevando a una desconfianza entre sexos y por lo tanto mas superficialidad a la hora de buscar relaciones estables.
La fuerza masculina es una virtud cuando protege (familia, comunidad) y lidera con disciplina, pero se corrompe en ira descontrolada o control tóxico, como celos posesivos o violencia verbal/física disfrazada de "autoridad". Esto no es hombría, sino debilidad disfrazada: hombres que evaden responsabilidad emocional optan por intimidación, repeliendo parejas sanas y reforzando estereotipos negativos.
Los hombres que fallan en autocontrolar su fuerza física y emocional no encarnan masculinidad auténtica, sino impulsividad destructiva que daña relaciones y familias al priorizar dominación sobre protección genuina. En lugar de canalizar su fortaleza hacia liderazgo responsable defendiendo a los suyos y guiando con ejemplo, la usan para manipular o agredir, perpetuando ciclos de desconfianza y soledad mutua.
Más hombres muestran signos de infantilización al prolongar etapas adolescentes, evadiendo responsabilidades adultas como independencia económica, liderazgo familiar y compromiso emocional estable, esto surge de dinámicas familiares sobreprotectoras, cultura que premia la inmadurez perpetua y ausencia de figuras paternas firmes, resultando en adultos dependientes que priorizan placeres inmediatos sobre deberes.
El feminismo radical actual demoniza toda expresión masculina como "tóxica" que en muchos casos suele serlo por las razones nombradas anteriormente que hice, pero no siempre es así y esto termina en una guerra de géneros que rechaza complementariedad natural como el apoyo genuino en la vida y eleva la victimización perpetua sobre soluciones prácticas. Se complementa con la masculinidad distorsionada (infantilizada e hiper autoritaria de hombres que en vez de liderar con el ejemplo a través de buenas acciones, termina canalizando este feminismo radical que vemos hoy en día) al crear un ciclo donde hombres evitan liderazgo por miedo a inseguridades, sumando que creen las mujeres que todos los hombres son lo mismo, crea una tormenta perfecta de desconfianza y que es algo que debemos recuperar. Ambos extremos promueven superficialidad: relaciones "sin compromiso" o "desechables" donde falta profundidad emocional, priorizando apps de citas efímeras sobre vínculos estables.
Algo preocupante en mi país y creo que en el resto del mundo pasa, tasas caen drásticamente (Argentina ~1.5 hijos/mujer en 2025) por retraso maternidad (mujeres priorizan carreras hasta 35+), hombres inmaduros que evaden paternidad y la responsabilidad, esto mi amigo agrava envejecimiento poblacional y crisis económica.
Otro punto que juega mucho en esto, las redes sociales aceleran la hipersexualización al priorizar contenido explícito y validación superficial basada en likes, transformando cuerpos en mercancía y relaciones en transacciones efímeras. Esto agrava la distorsión masculina y feminismo radical al reducir interacciones a apariencias, fomentando adicción a la dopamina visual sobre conexiones profundas, algoritmos impulsan perfiles hipersexualizados (poses provocativas, filtros irreales) para maximizar engagement, especialmente en jóvenes, donde niñas imitan influencers y niños consumen pornografía accesible, erosionando límites saludables. Influencers monetizan cuerpos, normalizando cosificación que baja autoestima y promueve conductas de riesgo como sexting o parejas tóxicas.
Complementa infantilización masculina, hombres evaden madurez optando por consumo pasivo de contenido sexualizado, no liderazgo protector. Refuerza feminismo radical: mujeres hipersexualizadas internalizan victimización o empoderamiento superficial, desconfiando de intenciones masculinas.
Por suerte aún existe gente que no piensa de esta manera y que debemos dar el ejemplo de parte de quienes queremos un mundo mejor, donde haya complemento en vez de desconfianza pero para eso hace falta el poner lo que hay que poner, por ejemplo el ser responsables y aceptar cuando te equivocas, el saber escuchar a tu pareja y que esa persona a ti. Sobre todo para ir terminando es no dejarte manipular si sos hombre o mujer por este tipo de cosas y el saber que aún existen hombres y mujeres con buen corazón que no se han contaminado con la porquería de este tipo de cosas que terminan dañando las relaciones humanas y que solo está en ti en saber encontrar buenas conexiones. ¿Como me preguntarás? Simplemente cambiando de entornos, conociendo gente y recuerda que en el mundo somos millones de seres humanos que pensamos distinto, hemos vivido experiencias distintas y que el destino lo elijes tu.