Para el pueblo alemán, el pasado nazi no es un tabú que se oculta, El Holocausto y el ascenso del nazismo se estudian profundamente en múltiples grados. No se enseña solo como "historia", sino como una advertencia sobre la fragilidad de la democracia.
Existe un consenso social de que Alemania tiene la "responsabilidad eterna" de asegurar que algo así nunca vuelva a suceder (Nie wieder - Nunca más). El orgullo nacional en Alemania es muy cauteloso y suele estar ligado a los valores democráticos actuales, no al poder militar de manera de reprimir o la "pureza" nacional.