Una persona "buena" puede tomar decisiones terribles bajo una presión extrema, miedo o necesidad. Del mismo modo, alguien que ha cometido errores graves puede tener gestos de una nobleza increíble. Los seres humanos somos adaptativos.
Si todos fuéramos "completamente buenos", seríamos vulnerables y no habríamos sobrevivido como especie. Si fuéramos "completamente malos", nos habríamos extinguido por falta de cooperación. Estamos diseñados para estar en el medio.