¡Mismo router, velocidades totalmente diferentes! Esto parece magia, pero es pura física.
Si alguna vez has notado que tu Wi-Fi vuela cuando estás al lado del router pero se arrastra en la habitación de al lado... no es tu router el culpable.
La explicación está en las dos bandas que usa casi todos los routers modernos: 2.4 GHz y 5 GHz. La de 2.4 GHz llega mucho más lejos y atraviesa paredes como si nada, mientras que la de 5 GHz es rapidísima... pero se queda corta en distancia y se debilita con cualquier obstáculo. ¿Por qué pasa esto? Las ondas de menor frecuencia (2.4 GHz) tienen longitud de onda más larga, lo que les permite rebotar mejor, atravesar materiales sólidos y mantener la señal fuerte a mayor distancia. Las de 5 GHz, al ser más altas, llevan más datos por segundo (más velocidad), pero se absorben o dispersan fácilmente con paredes, muebles o incluso el agua del cuerpo humano. En resumen: 2.4 GHz = cobertura para toda la casa (aunque más lenta y con más interferencias de microondas, Bluetooth, etc.), 5 GHz = velocidad brutal pero solo si estás cerca y sin muchas paredes de por medio. Y lo más frustrante: casi nunca es "el router está malo"... es simplemente la física ganando la partida.



