Creo que dejé muchas cosas de lado, como la inseguridad, el abandono de mi ninéz por parte de tener un padre ausente pero lo compensé con el amor de quienes si estuvieron y llegaron en mi adolescencia que hoy formaron mi carácter.
Lo que conservo aún, creo que es la sencibilidad a pesar de que soy al día muy duro para llorar o incluso que me cuesta caer, dado que de muy jóven aprendí las pérdidas, si conservo la sencibilidad a las injusticias como el abandono que veo en muchas personas que abandonan a sus hijos y creo que eso es algo universal que la gran mayoría tenemos el respeto a la vida. Conservo también la necesidad de ayudar, que siempre en el jardín fuí de compartir mis cosas con otros niños, eso aun lo conservo pero ayudando a mis amigos, eso no lo he cambiando.