La famosa canción "Don't Worry, Be Happy" de Bobby McFerrin (1988) NO incluye instrumentación tradicional.
Fue creada exclusivamente con la voz humana.
Aquí están los detalles clave:
A capela: La canción fue producida utilizando únicamente las capas de voz, silbidos y sonidos corporales de Bobby McFerrin.
Sin instrumentos: No se utilizaron instrumentos musicales reales en la grabación original.
Estructura: La canción es famosa por su producción original que suena como una melodía compleja pero que es puramente vocal.