De hecho, eso que comentas está perfectamente documentado y es un comportamiento muy interesante que recibe el nombre de Síndrome de Estocolmo
Es un fenómeno psicológico paradójico en el que una víctima retenida o abusada desarrolla un vínculo afectivo, lealtad o simpatía hacia su captor o agresor.
Es un mecanismo de defensa inconsciente y adaptativo del cerebro humano para sobrevivir ante situaciones extremas de estrés y peligro.
El término fue acuñado en 1973 por el criminólogo y psiquiatra Nils Bejerot. Surgió tras un famoso asalto a un banco en Estocolmo, Suecia, donde cuatro empleados fueron rehenes durante seis días. Tras ser liberados, los rehenes sorprendieron a la policía al negarse a testificar contra sus secuestradores e incluso recaudaron fondos para su defensa legal.
Hay muchas cosas relativas a nuestra mente y comportamoiento que falta descubrir