Mucho, sobre todo si vienes fregado de otra relación, decepcionado, no había nadie y/o estabas casi tocando fondo.
Pero sí es bonito y más cuando no nada más te ayuda a superar las cosas sin ser su intención, solo con ser como es, sino a crecer, a bajarle al drama y lo enojón, a abrir tu mente, ver las cosas distinto y mejorar lo que ya tienes.