Hay un refrán que dice: “Es de bien nacido ser agradecido”, y a muchos como seres humanos que somos nos nace dar el apoyo, la cooperación, escuchar y acompañar a las personas, sobre todo a aquellos que están en dificultades.
Pero la ingratitud es una conducta mucho más frecuente de lo que pensamos, pero cuando no se es capaz de corresponder apropiadamente a la ayuda o beneficios que ha recibido lo que se obtiene a cambio es que se la cierre la ventana para alguna próxima vez.
Al menos para mi esa clase de gente se muere.